Jueves, Febrero 4, 2021

La semana antepasada fue super movida, literalmente. Hubieron 5 temblores consecutivos con epicentro en Marcona todos de escala 5. Aquí en Ica se sintieron ligeros, pero nos tuvo asustados por horas.

En el trabajo, tuve que hacer una integración con una API externa. Por experiencia sé que por más simples que parezcan, siempre traen contratiempos. Esta vez no fue la excepción; hasta tuve que modificar el SDK oficial.

Vimos The Queen’s Gambit. Me gusta mucho esta reseña sobre el penúltimo capítulo en Insider (¡SPOILERS!). Es una pieza muy bien escrita.

Estoy viendo muy lentamente Transformers War for Cybertron: Siege. A los chicos les gusta Transformers, sobre todo a Michelle, así que tengo que verlo con ellos. Y Thalía les dijo que no lo vean sin mí, jaja.

Una amiga de Thalía estaba buscando hogar para su hamster. Así que tenemos una nueva mascota y se llama Ginger Head. La foto obligatoria:

Ya empecé en serio a aprender a tocar el piano. Estuve enfocándome en ciertos aspectos aislados, pero pronto me di cuenta que necesito una lección guiada. Volví a sacar el primer libro de Alfred’s Adult All-In-One Course y empezar otra vez. Estoy en la página 55. Aún no he llegado hasta donde me quedé la última vez.

Estoy leyendo también Fundamentals of Piano Practice, con muchos granitos de sal. Está bastante interesante, pero me parece que el autor está cegado que su método es el mejor, desconsiderando que cada persona aprende de una manera distinta.

Este año me he propuesto leer 16 libros. El 2020 me propuse leer 12 y leí 16. Pensé en proponerme leer 20 este 2021, pero es mejor tomarlo con calma.

Reiniciaron las restricciones impuestas por el Gobierno para evitar el avance de la segunda ola del COVID. Cada vez más familiares y conocidos míos se han enfermado o han fallecido.

Este año hicieron un Campamento Virtual para Niñas. Michelle asistió y le gustó mucho. Tuvieron varias actividades divertidas.

Jueves, Enero 14, 2021

Y empieza el 2021. Quisiera publicar más seguido en mi blog, pero el tiempo no me lo permite. Me hubiese gustado publicar más al estilo Michael Meeks durante el 2020 y tener un registro de cómo se desenvolvió el coronavirus alrededor mío. Es difícil mirar hacia el futuro y predecir qué será importante, qué será relevante. Quizás sea más útil e imparcial documentarlo todo.

  • Navidad y Año Nuevo, como era de esperarse, fueron distintos. Los chicos aún así estuvieron contentos. Declan jugó, por primera vez, con “chispitas mariposa.” Se divirtió mucho, pero dos cajas no fueron suficientes, se quedaron con ganas de más.
  • Thalía y yo celebramos 11 años de estar juntos. Comimos chifa y en la noche estuvimos rememorando aquellos primeros días. ¡Cómo vuela el tiempo!
  • He instalado HelpMeFocus nuevamente. Al parecer sí está funcionando bien en mi smartphone actual (un LG Stylus 3). Deduzco entonces que el Huawei P9 Lite mataba la aplicación al verla en “desuso.”
  • Encontré un par de pilas AG4 y puse en marcha nuevamente mi reloj de Star Wars que me regaló Thalía, yay! Y luego empecé a probar y ver todos los relojes que tengo. El reloj blanco que me regaló Tena y pensaba estaba malogrado, funciona. Quiero usar mi Casio Lineage LIN-162, pero ya no me queda, he subido de peso y no encuentro los eslabones para alargar la correa.
  • Hice funcionar el reloj Citizen automático de Papá, lo dejé de usar porque se atrasaba considerablemente. Me lo pondré como reloj de vestir, para que no se malogre por el desuso.
  • Encontré el viejo reloj Casio calculadora Data Bank de mi hermano mayor, un módulo 246 negro (aka CD-40), y los relojes que, de niños, usamos mi hermano y yo, un módulo 160 (aka F-85) pero con un branding de la película MegaForce. Lastimosamente, ninguno de los tres funciona.
  • Mi viejo y confiable DBC-63B Illuminator se rompió en dos lados, ya no se puede ponerle una correa, pero sigue funcionando perfectamente. Espero poder refaccionarlo de algún modo. Es otro de mis relojes favoritos.
  • Terminé de leer North Pacific Logbook de Hundred Rabbits. Lo encuentro altamente fascinante. Ahora estoy leyendo el resto de su website.
  • El Presidente Sagasti ha declarado nuevamente toque de queda obligatorio todo el Domingo y durante la semana de 7 PM a 4 AM para Ica.
  • Los casos de COVID siguen aumentando en Ica. Varias personas cercanas están con COVID. Un familiar falleció esta semana. Son circunstancias desmoralizantes, nos da temor, pero redoblamos la confianza en el cuidado del Señor.

Setiembre 2020

Y llegamos a Setiembre. Es increíble mirar hacia atrás y ver cómo hemos cambiado tanto y en tan poco tiempo a raíz del COVID-19. En Marzo, al iniciarse las medidas restrictivas en Perú, muchos pensaban que duraría los 15 días anunciados. Otros, un mes o dos meses. Yo, muy pesimistamente, pensaba que en Setiembre recién saldríamos de esto. Pero aún mi peor pronóstico fue errado, estamos Setiembre y no tengo intenciones de volver a predecir cuándo saldremos de esto.

Mi familia y yo estamos sobrellevando esto con la ayuda y provisión del Señor. Cada día es un reto. Se que hay hogares — y lugares que no son hogares — donde este encierro es una tortura intolerable. Donde cohabitar es sinónimo de conflicto, abuso y hasta peligro. Donde un pequeño accidente puede colapsar por completo la inexistente estabilidad económica familiar. Donde la palabra “aislamiento” significa permanecer a solas en el completo y literal sentido de la palabra.

Mi oración a Dios es para todos ustedes.

A Possible Third Solution to End the Pandemic

A Possible Third Solution to End the Pandemic

The current consensus is that only a vaccine or highly effective treatment will end the threat posed by COVID-19. Unfortunately, developing a drug or vaccine and then proving that it is safe for widespread use is likely to take many months, if not years.

However, there is a third solution that could be implemented this year […]

¿Está mal dejar de reunirnos?

Estamos viviendo días difíciles con las crecientes infecciones y muertes ocasionadas por el coronavirus COVID-19. El gobierno de nuestro país (Perú) ha declarado estado de emergencia y obligado a toda la población a un aislamiento social. Como consecuencia, las reuniones de la iglesia también están prohibidas. Este Domingo, nuestras puertas estuvieron cerradas.

Pero, ¿está mal dejar de reunirnos?

Veamos lo que dice la Biblia. Romanos 13:1-2 dice: “Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.”

Entonces, en sometimiento a las autoridades, debemos obedecer a la ley emitida por el gobierno de aislarnos socialmente. No hacerlo es desobedecer a la instrucción de la Palabra. Como creyentes debemos dar ejemplo de obediencia y sujeción. No hacerlo traerá blasfemia al nombre de Dios.

Pero, ¿no es esto un incumplimiento a Hechos 5:29, “es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres”? No, porque este mandato gubernamental no fue dado en oposición a Dios, la Biblia, el evangelio o la iglesia, sino para prevenir y contener el avance del coronavirus.

Pero, ¿no dice Hebreos 10:25 que no debemos dejar de congregarnos? No aplica a este caso, porque es una medida temporal en circunstancias extraordinarias. Adicionalmente, el contexto del versículo es sobre considerarnos unos a otros, y en la iglesia tenemos personas críticamente vulnerables al coronavirus a quienes debemos considerar. Personas de edad avanzada, personas con salud delicada y niños.

Pero, ¿no es esto una falta de fe? ¿No estamos desconfiando del cuidado y protección de Dios? A veces, simplemente, la voluntad de Dios es escondernos.

Cuando Jesús era un niño, un ángel de Dios instruyó a José: “Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo.” (Mateo 2:13). Permanecieron allí dos años, hasta que Herodes murió.

Juan 7:1 dice: “Después de estas cosas, andaba Jesús en Galilea; pues no quería andar en Judea, porque los judíos procuraban matarle.”

Juan 8:59 dice: “Tomaron entonces piedras para arrojárselas; pero Jesús se escondió y salió del templo; y atravesando por en medio de ellos, se fue.”

Dios mandó a Elías a esconderse en el arroyo de Querit. David se escondió de Saúl cuando intentaba matarle. Pablo se escondió de los alborotadores de Asia.

Hoy es momento de escondernos, de protegernos y proteger.

¿Quién debe tener fe en el cuidado y protección del Señor? Aquel que pertenece a las fuerzas de la salud, del orden, del servicio esencial a los enfermos y necesitados. Esconderse sería una irresponsabilidad y evasión de su tarea terrenal.

¿Pero acaso no es la predicación del evangelio esencial? No cabe duda que lo es. Pero podemos hacerlo sin desobedecer a la autoridad superior, aislados socialmente, por teléfono, por internet. Los medios de comunicación no se han cortado. Esa es la manera correcta. 1 Corintios 14:40 dice: “Pero hágase todo decentemente y con orden.”

Entonces, para concluir, ¿está mal dejar de reunirnos? Dadas las circunstancias que vivimos en este año 2020, no, no está mal el dejar de reunirnos.

Debemos acatar las leyes y persistir en la oración para que el Señor en Su gran misericorida detenga esta pandemia prontamente, conforme a Su Voluntad divina.

Es difícil dejar de reunirnos, pero en su lugar acumulemos ánimo y expectativa del día en que reanudemos las reuniones y adoremos todos juntos nuevamente a nuestro Señor y Salvador, Jesucristo.

P.D.: Lávense las manos.