Jueves, 3 de Junio, 2021

El Jueves pasado estuve mal del estómago. Gracias a Dios, me recuperé prontamente.

El Domingo me tocó predicar 1 Corintios 4:14-21; Pablo se presenta como un padre amonestando a sus hijos amados para que se corrijan.

La temperatura ha bajado más desde el Lunes. Se siente más frío a pesar que aún no ha empezado el Invierno.

El Martes otra vez me puse mal del estómago con otros malestares más. Aún no estoy al 100% pero ya me siento mucho mejor.

Música:

– Michelle Williams – Tightrope
– Precog – Please Stand By
– Gabriela Robin – Cyberbird

Jueves, 27 de Mayo, 2021

El Jueves pasado Thalía hizo parrillada, estuvo delicioso, comí hasta llenarme.

Sábado fue un día super ajetreado. Me tocó la prédica en la Reunión de Jóvenes. Mi mensaje fue algunos consejos prácticos para jóvenes creyentes en la lucha contra el pecado.

La prédica del Domingo fue de 1 Corintios 4:6-13; Pablo se presenta a sí mismo como ejemplo a los creyentes de Corinto. Ese mismo Domingo nos sorprendió el nuevo consentimiento obligatorio de Zoom a la grabación de la reunión. Algo nuevo a qué acostumbrarse.

El Martes me sentí cansado durante todo el día. He empezado a registrar mi nivel de energía durante el día para tratar de encontrar algún patrón. Nada exquisito, por el momento he optado por lo más fácil e inmediato: agregarlo como eventos en Google Calendar, un valor numérico del 1 (“fatal, me quiero morir”) al 10 (“like a room without a roof”).

Por falta de tiempo dejé de practicar el piano desde el 2 de Marzo. Me quedé en la página 49 de Alfred’s.

Ando dos libros atrasado en mi meta de leer 16 libros este año. Últimamente he estado leyendo pasajes de:

  • The Hunger Games de Suzanne Collins.
  • The Forever War de Joe Haldeman.
  • The Making of Prince of Persia de Jordan Mechner.
  • TED Talks de Chris Anderson.
  • Getting Things Done de David Allen.

Series:

  • Camp Cretaceous – S3, E1-E3.

Música:

  • Jillmax – Get9
  • bôa – Duvet
  • Supertramp – The Logical Song
  • Echosmith – Bright

Libro 15 del 2020: Do More Better de Tim Challies

Tim Challies es un blogger y autor de libros cristiano. Este libro es la descripción de su sistema de productividad cuya principal diferencia con muchos otros es que gira en torno a la meta de un creyente: hacer buenas obras y glorificar a Cristo. Lo he encontrado bastante útil y provechoso por ese aspecto. Su sistema es completo, aunque se centra mucho en los To-Dos (Tim recomienda Todoist). Me gusta que el libro es breve y conciso, no tiene “relleno.” Altamente recomendado.

Sobre flojera e invitaciones de Zoom

Una de las “virtudes” de todo buen programador es la flojera. Y es que los programadores, al encontrarse con una tarea repetitiva o lenta, tienden a preguntarse: “¿Cómo podría hacer esto más automático/rápido/eficiente/barato/divertido?” Tenemos muy poca tolerancia a la ineficiencia.

Se los ilustro con un caso mío reciente.

Para las reuniones de mi iglesia usamos Zoom. Yo me encargo de agendar y enviar las invitaciones para cada reunión (no usamos reuniones recurrentes).

Zoom genera un texto que puedes copiar y pegar para compartir con otros todos los datos pertinentes de la reunión, así:

Mi cuenta de Zoom está en inglés, si quisiera generarla en español tendría que cambiar el lenguaje a toda mi cuenta. Por otro lado, hay ciertos detalles, como la presentación de la fecha y la hora que prefiero cambiar. Como esto es algo que hago 5 veces o más a la semana, decidí poner patas a la obra.

Siendo flojo, ni siquiera miré la API de Zoom. Zoom te permite copiar con un solo click el texto de la invitación. Mi estrategia fue trabajar sobre la base de tal texto.

Programé un script que extrae los datos pertinentes (regexp magic!) y escribe a STDOUT la invitación en español y con el formato que quiero.

Siguiendo la filosofía Unix (“Expect the output of every program to become the input to another”) hice un segundo script que lee el portapapeles, lo envía al script “traductor” y reescribe el portapapeles con la nueva invitación.

Mi operación final es:

  • Copiar la invitación desde Zoom al portapapeles (un click).
  • Ejecutar mi script.
  • Pegar la invitación al grupo de WhatsApp de mi iglesia.

Sé que podría automatizarse todavía más, pero me da flojera.

Libro 6 del 2020: “Coronavirus and Christ” por John Piper

“Coronavirus and Christ” es un libro cortísimo (75 páginas) que examina brevemente 6 cosas que Dios hace a través del coronavirus.

Mi dificultad para recomendarlo radica en el autor y no en el libro. John Piper es “continuista,” él cree que el don de lenguas, milagros, apostolado, etc. continúan, cuando claramente la Biblia dice que cesarían.

Aliento: música de ánimo durante el aislamiento

Tras tanto aislamiento, todos los días parecen iguales y el tedio crece.

Para romper la rutina, ¿qué tal algo de música? Como echo de menos cantar con mis hermanos y hermanas de la iglesia, todos los días a las 6:30 PM estaré publicando una canción del corario de nuestra Reunión de Jóvenes aquí, hasta el 12 de Abril.

No será nada elaborado. Mi plan es muy sencillo: guitarra, voz, los ruidos de casa y mis hijos jugando en el fondo. Será informal e imperfecto, pero cálido y hogareño.

¿Está mal dejar de reunirnos?

Estamos viviendo días difíciles con las crecientes infecciones y muertes ocasionadas por el coronavirus COVID-19. El gobierno de nuestro país (Perú) ha declarado estado de emergencia y obligado a toda la población a un aislamiento social. Como consecuencia, las reuniones de la iglesia también están prohibidas. Este Domingo, nuestras puertas estuvieron cerradas.

Pero, ¿está mal dejar de reunirnos?

Veamos lo que dice la Biblia. Romanos 13:1-2 dice: “Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.”

Entonces, en sometimiento a las autoridades, debemos obedecer a la ley emitida por el gobierno de aislarnos socialmente. No hacerlo es desobedecer a la instrucción de la Palabra. Como creyentes debemos dar ejemplo de obediencia y sujeción. No hacerlo traerá blasfemia al nombre de Dios.

Pero, ¿no es esto un incumplimiento a Hechos 5:29, “es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres”? No, porque este mandato gubernamental no fue dado en oposición a Dios, la Biblia, el evangelio o la iglesia, sino para prevenir y contener el avance del coronavirus.

Pero, ¿no dice Hebreos 10:25 que no debemos dejar de congregarnos? No aplica a este caso, porque es una medida temporal en circunstancias extraordinarias. Adicionalmente, el contexto del versículo es sobre considerarnos unos a otros, y en la iglesia tenemos personas críticamente vulnerables al coronavirus a quienes debemos considerar. Personas de edad avanzada, personas con salud delicada y niños.

Pero, ¿no es esto una falta de fe? ¿No estamos desconfiando del cuidado y protección de Dios? A veces, simplemente, la voluntad de Dios es escondernos.

Cuando Jesús era un niño, un ángel de Dios instruyó a José: “Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo.” (Mateo 2:13). Permanecieron allí dos años, hasta que Herodes murió.

Juan 7:1 dice: “Después de estas cosas, andaba Jesús en Galilea; pues no quería andar en Judea, porque los judíos procuraban matarle.”

Juan 8:59 dice: “Tomaron entonces piedras para arrojárselas; pero Jesús se escondió y salió del templo; y atravesando por en medio de ellos, se fue.”

Dios mandó a Elías a esconderse en el arroyo de Querit. David se escondió de Saúl cuando intentaba matarle. Pablo se escondió de los alborotadores de Asia.

Hoy es momento de escondernos, de protegernos y proteger.

¿Quién debe tener fe en el cuidado y protección del Señor? Aquel que pertenece a las fuerzas de la salud, del orden, del servicio esencial a los enfermos y necesitados. Esconderse sería una irresponsabilidad y evasión de su tarea terrenal.

¿Pero acaso no es la predicación del evangelio esencial? No cabe duda que lo es. Pero podemos hacerlo sin desobedecer a la autoridad superior, aislados socialmente, por teléfono, por internet. Los medios de comunicación no se han cortado. Esa es la manera correcta. 1 Corintios 14:40 dice: “Pero hágase todo decentemente y con orden.”

Entonces, para concluir, ¿está mal dejar de reunirnos? Dadas las circunstancias que vivimos en este año 2020, no, no está mal el dejar de reunirnos.

Debemos acatar las leyes y persistir en la oración para que el Señor en Su gran misericorida detenga esta pandemia prontamente, conforme a Su Voluntad divina.

Es difícil dejar de reunirnos, pero en su lugar acumulemos ánimo y expectativa del día en que reanudemos las reuniones y adoremos todos juntos nuevamente a nuestro Señor y Salvador, Jesucristo.

P.D.: Lávense las manos.