The Lost Art of Sampling

La revista Sound of Sound tiene una magistral serie de artículos acerca de sampling. La encontré buscando información acerca de hardware samplers (estoy nuevamente con el bichito musical).

Son siete partes, pero no hay un índice secuencial, así que les dejo los enlaces aquí:

GoodReads Reading Challenge 2019

He completado mi meta de leer 12 libros en el Reading Challenge 2019 de Goodreads.

Estos son los 12 libros que leí este año:

  1. Ernest Cline – Ready Player One
  2. Wayne Grudem – Sin and Atonement
  3. C. S. Lewis – The Lion, the Witch and the Wardrobe
  4. Michael Stephen Fuchs – D-BOYS
  5. Timothy Zahn – Star Wars: Thrawn
  6. Josh Maleman – Bird Box
  7. Paul Washer – The Gospel of Jesus Christ
  8. Michael Crichton – Jurassic Park
  9. Laura López – Imperio Freelance
  10. Jocelin K. Glei – Manage Your Day-To-Day
  11. James Clear – Atomic Habits
  12. Scott Adams – How to Fail at Almost Everything and Still Win Big

De Clientes de Correo

Mis pininos con el correo electrónico empezaron con Exchange en Windows 95 y luego Eudora Mail. Cuando empecé a usar Linux los “webmails” eran la revolución, como Hotmail (cuando se llamaba “HoTMaiL,” en referencia a “HTML”), Yahoo! Mail y, aquí en Latinoamérica, LatinMail. Mi correo personal era el mismo que tenía del trabajo, y usábamos Squirrelmail.

Entonces encontré Mutt y empecé a usarlo durante muchos años. El correo HTML empezó a ganar popularidad y yo era del grupo de sus opositores.

Cuando en el 2015 hice el salto a MacOS X, empecé a usar Apple Mail y me resigné a aceptar los correos HTML dado que los clientes con quienes ahora trabajaba lo utilizaban exclusivamente.

Apple Mail es bastante aceptable, excepto por tres cosas:

  • Es lento.
  • Tenía cierto bug que no borraba del servidor los mensajes eliminados.
  • No soporta Maildir, usa un formato propietario (lo cual no es de sorprenderse).

Cuando regresé a Linux en el 2019, pensé encontrar un cliente de correo tan bueno como Apple Mail y que soportase Maildir. Para mi gran sorpresa, no fue así. El cliente menos peor que encontré es Thunderbird, pero es lento, bloated y no soporta Maildir.

Luego de varios meses, instalé Mutt para ver mi correo desde Tmux, con un muttrc nuevo (de algún modo perdí mi backup). Lo fascinante fue cuando todas las secuencias de teclado volvieron a mí instantáneamente.

Ahora uso Mutt cuando quiero revisar o responder mi correo rápidamente, y Thunderbird cuando necesito leer o escribir correo HTML.

No puedo conmigo mismo, soy un geek perdido.

Prime, mi primera Macbook Pro

Hace mucho tiempo tengo pendiente escribir en mi blog que tuve una Macbook Pro. Siempre he admirado las Macs y MacOS X (recuerdo la primera vez que pude usar una G4) pero de lejos, porque su alto precio las hacía inaccesibles para mí.

En el 2015 apareció la oportunidad de comprarme una Macbook Pro Early 2011, muy bien cuidada y a un precio asequible. Siempre me veía en un futuro lejano usando una Mac e, inesperadamente y sin sentirme listo, la oportunidad estaba allí delante mío. Ese día futuro había llegado y no lo podía creer.

Le puse de nombre “Prime,” porque era mi primera Mac.

Mi máquina en ese entonces era una Lenovo Thinkpad X200 Tablet (“Tumbler”), en la cual tenía un híbrido de sistemas operativos: Windows XP como sistema operativo principal y Ubuntu Linux dentro de Virtual Box. La razón por la que usaba Windows era para evitarme problemas con el hardware (entiéndase: impresoras, scanners, etc) y usar software exclusivo para Windows (notablemente, PaintTool SAI). Sin embargo, todo el grueso de mi trabajo lo hacía en Linux, el cual no requería muchos recursos.

MacOS X vino a ser la amalgama ideal de esa configuración: un Unix con soporte de primera clase por proveedores. Adicionalmente, ahora tenía acceso a programas exclusivos para Mac los cuales, en mi opinión, tienen una mayor calidad y pulido que las alternativas de Windows. Y cuando descubrí CLIP Studio Paint para MacOS, fui enormemente feliz (hasta entonces seguía usando Paint Tool SAI en la X200 Tablet).

Ya muchos han escrito acerca de las bondades y peculiaridades del ecosistema de Apple y las Macs. El quid principal, en lo que concierne a ecosistemas opinados, es que si la dirección coincide en su mayoría con tu modo de pensar, todo es felicidad y dicha. Es en la diferencia de opiniones fundamentales donde ocurren los conflictos y debates acalorados, y ahora que Apple está llevando las Macs por una dirección distinta (otra vez) muchos fanáticos veteranos se encuentran en una posición de disgusto y decepción.

¿Mi posición? Me gusta mucho el just works del ecosistema de Apple, que mi impresora, tableta Wacom y otros dispositivos tengan drivers propios del proveedor (y no un tercero no oficial como es lo usual en Linux), la experiencia del sistema operativo (¡ese scroll tan suave y perfecto!) y la comunidad que gira en torno a MacOS.
Por otro lado, hay cositas que me sorprendieron, como la falta de soporte de ext4fs (requieres comprar un driver de un tercero), el sistema de ficheros case insensitive, el flujo ilógico para ver imágenes, lo mucho que se calentaba el cuerpo de aluminio (sobre todo en mi calurosa oficina en la calurosa Ica), entre otras cosas. Pero lo que más, más me irrita con pasión son los pésimos adaptadores de corriente. Apple tiene mucho cuidado del hardware, excepto el adaptador, cuyo cable se rompe con la mirada.

Para mi deleite, mi vieja máquina del 2011 podía usar MacOS X El Capitan, la versión más reciente del 2015. En el 2017 pude actualizar también a High Sierra, pero finalmente fue con Mojave en el 2018 que mi Macbook Pro fue excluida. Siete, casi ocho años, es bastante tiempo en lo que concierne a legado de hardware, Apple ha sido muy generoso.

En el 2019 decidí que era necesario hacer un upgrade. El problema es que mi presupuesto estaba más ajustado que antes, y las Macs seguían igual de caras que siempre.

Logbook your 2019

Logbook your 2019:

I’ve been keeping a logbook since 2014, and it’s become one of my most important tools. I use a logbook to track my life, capture ideas and experiences, and remember my days.

I encourage you to try one this year.

El título original del post era “Logbook your 2018.” Ya estamos más cerca del 2020 y sigue siendo una buena idea.

Au revoir, Nodos

Han sido cuatro años muy gratos trabajando remotamente para Nodos; he aprendido, crecido y mejorado grandemente al lado de muchas personas creativas e inspiradoras con quienes he compartido conocimiento y experiencias. He tenido la oportunidad de desarrollar, junto con un fabuloso equipo, el backend de proyectos de grandes marcas como Audi, Renault, Pepsi, Gatorade, Nestlé, Visa, Pinturas Vencedor y BBVA, entre muchos otros.

He formado parte de cambios y etapas de crecimiento de Nodos, he visto personas llegar y salir, pero no imaginé que me tocaría a mí cuando consideraron más adecuado tener un desarrollador presencial y no remoto. Fue una noticia inesperada, pero negocios son negocios. Muchas gracias Raúl, Sergio y Gonz por darme la oportunidad de formar parte de Nodos.

Ahora empieza una nueva etapa y estoy entusiasmado con las oportunidades y posibilidades que el Señor nos ha puesto delante a mí y a mi familia. ¡Gracias a los que están orando por nosotros! Es toda una nueva aventura, retos nuevos y continuo crecimiento.

Here we go!

“To live through an impossible situation…”

To live through an impossible situation, you don’t need to have the reflexes of a Grand Prix driver, the muscles of a Hercules, the mind of an Einstein. You simply need to know what to do.

— Anthony Greenbank

Adiós, Wunderlist

Wunderlist es la aplicación de to-dos que utilizo en mi computadora y mi smartphone. Junto con mi calendario, es una pieza clave para organizarme. En Junio del 2015 anunciaron que habían sido comprados por Microsoft y que descontinuarían la aplicación. Odio cuando estas cosas pasan. Empecé a buscar alternativas, pero los días se convirtieron en semanas, las semanas en meses, los meses en años y Wunderlist seguía funcionando, así que me despreocupé del asunto.

Hasta esta semana cuando, al entrar a la aplicación en la web, me salió un landing page invitándome a migrar al nuevo Microsoft To-Do. Tarde o temprano iba a ocurrir y, para ser 2019, ha sido bastante tiempo. Probé la opción de migrar mis to-dos y listas, pero Microsoft To-Do es sumamente lento para inicializar y está enfocado a integrarse con el resto de Office 365 del cual no soy su público objetivo.
Es una gran pena y una decepción. El escenario ideal era que Wunderlist mejorara, y han hecho todo lo contrario. Christian Reber, el creador original de Wunderlist, expresó su deseo de comprar Wunderlist de nuevo a Microsoft, pero no ha rendido frutos.

Creo haber encontrado mi reemplazo ideal con Todoist. No puedo replicar el flujo de trabajo que tenía con Wunderlist (no hay concepto de Starred Items en Todoist), pero estoy tomándolo con una mente abierta y dispuesta a cambiar mis procesos, esperando descubrir algo mejor. Todoist tiene Priorities y Labels y muy útiles atajos. Por ejemplo, estando en un Proyecto A puedo crear un to-do para el Proyecto B sin necesidad de cambiar de Proyectos. Solo escribes el nombre precedido de un hash (“#”) y Todoist te muestra una lista, con autocompletado. Wunderlist no tiene eso.

Y así, Todoist tiene varias cositas que me gustan. Lo seguiré probando por un par de meses más pero estoy casi convencido que mi búsqueda terminó.