Sin Límites, sin Barreras

No recuerdo exactamente las especificaciones exactas, mas basta decir que mientras la computadora de mi primo Oscar tenía una tarjeta y monitor VGA (256 colores), Oliver tenía una CGA (4 colores). Mi primo tenía una 386 y Oliver una 286. Oscar tenía un disco duro (40 Mb?), Oliver sólo diskettes. Oscar tenía una Soundblaster, Oliver no.
Con todas esas cosas en contra, Oliver siempre nos superaba.

Aparte de los juegos, a los tres nos fascinaba programar. En ese tiempo carecíamos de Internet. Nuestro conocimiento era limitado y nuestros tanteos a ciegas para entender cómo funcionaban las cosas eran muy raramente fructíferos. No fue hasta que Oliver leyó en el manual de ayuda de QuickBASIC cómo redefinir la paleta de colores de la VGA hasta que entendimos por qué cada vez que lo intentábamos solamente podíamos obtener tonos de rojo (hint: sólo usábamos el primer byte, la “R” de “RGB”).
Por supuesto, no puedes aprender a ciegas cómo usar el mouse, o la Soundblaster.

Así que programábamos cosas con el poco conocimiento que teníamos, nuestro sueño siempre hacer un juego. La diferencia fundamental entre el equipo de primo y yo versus Oliver era precisamente los límites que Oliver tenía impuestos sobre sí mismo. Los juegos que él podía jugar eran muy pocos, ya que los juegos nuevos ya no corrían en la CGA. Así que Oliver se veía limitado y obligado en cierta forma a programar. Mi primo y yo, en contraste, jugábamos más en lugar de programar más.
Mi primo y yo teníamos recursos para hacer cosas impresionantes, pero las cosas más impresionantes las hacía Oliver. Y eran impresionantes precisamente por sus límites.

Oliver es, de los tres, el que teclea más rápido. “Endiabladamente veloz” sería una descripción adecuada. Cuando nos enseñaban computación en el colegio San Vicente con unas viejas 386 (y monitores CGA monocromáticos!) Oliver levantaba el QBASIC y escribía todo un juego que ya se sabía de memoria: un shooter al estilo Sonic Wings o Xenon 2 con power-ups y todo.
Recuerdo que me impresionó cuando hizo un juego de lucha al estilo Street Fighter. Sólo eran dos esferas que le salían brazos o patas cuando golpeaban. Lo impresionante era que podías hacer el movimiento del hadouken y lanzaban su bola de fuego! Y podías jugarlo de dos personas en mismo teclado, y las pulsaciones de teclas para hacer el hadouken podían hacerse simultáneamente y funcionaba. Le insistí que me explicase cómo hacía eso, porque me parecía algo completamente complicado. [1]

Muchas veces usamos nuestras limitaciones como excusas para no hacer algo grande con lo pequeño que tenemos. Nuestra mente empieza a pensar y busca una justificación racional a nuestro miedo o flojera: “Si tuviese una computadora,” “Si me fuera al extranjero,” “Si mis hijos fuesen más grandes,” “Si tuviera un mejor sueldo,” “Si terminara ya la universidad,” “Si tuviera más tiempo,” y un largo etcétera. A algunos nos ha tocado mucho, a otros poco, lo importante es lo que hacemos con ello; eso es lo que vale.

Digamos que quieres estudiar inglés. “Oh, pero hay un problema,” dices. “No tengo dinero para ir un instituto de inglés.” Con eso justificas tu deseo y allí quedó el esfuerzo, como una meta futura de “Cuando tenga dinero, me meteré a un curso de inglés.”
Si de verdad quieres estudiar inglés, por qué no estás leyendo cosas en inglés, escuchando música en inglés, viendo películas sin subtítulos [2], ahorrando para comprarte un diccionario? Una amiga pegaba los nombres en inglés de las cosas de su cuarto (“Door,” “Bed,” etc.). Por qué no fotocopias un curso de inglés de alguien? Por qué no vas donde están los que estudian inglés y te haces sus amigos? Por qué no hacer algo con lo poco que tienes?

Si quieres tanto una computadora y no tienes dinero, por qué no ahorras? “Ridículo,” dices tú. “Una computadora es carísima, con las justas me dan propinas.” Pero piensa un instante en este diálogo:

OTRO: “Y tienes una computadora?”
TU: “No, pero estoy ahorrando.”
OTRO: “Ah si? Cuánto te falta?”
TU: “Un montón. Voy ocho soles.”
(Risas, y luego efecto del tiempo que pasa. Hojas de calendario volando, esas cosas.)
OTRO: “Oye, y Fulano se compró su máquina.”
TU: “Ah, qué bacán.”
OTRO: “Tú estabas ahorrando, no?”
TU: “Sí. Ya voy 52 soles.”

Qué crees que pensaría la otra persona? “Este pata de verdad quiere una computadora.” No quise escribir “Ya voy 900 soles” o “700 soles” para que entiendan que por más limitantes que tengas no debes dejar de lado aquellos sueños que te inspiran.

En el libro “Starship Troopers” de Robert A. Heinlein, entrevistan al protagonista viendo en qué área del ejército sería apto. El protagonista había elegido toda una lista larga, y al final el cuerpo K-9 (el cuerpo canino) y la Infantería Móvil. Le indagaron un poco acerca de su elección del K-9. No recuerdo el diálogo exacto, pero era algo así:
– “Te gustan los perros?”
– “Sí, teníamos uno en la casa.”
– “Alguna vez dormiste con tu perro?”
– “No señor, a mi Mamá no le gustaba.”
– “Mmm, ok. Si ni siquiera puedes engañar a tu Mamá para meter a tu perro a tu cuarto, dudo que seas apto para el Cuerpo K-9. Qué opinas de la Infantería Móvil?”

Todos nos hemos enamorado alguna vez, verdad? Aunque sea un pequeño interés en el colegio, donde haces un millón de cosas que hoy te sacan una sonrisa para que te toque sentarte al lado de ella o tomar coincidentemente su ruta a casa. [3] Haces esas cosas porque a pesar de todas tus limitantes quieres decirle una palabra o dos y no dejas que nada te detenga.

Muchas barreras están en nuestra cabeza y solamente en nuestra cabeza. No dejes que tus limitaciones te detengan. Las personas que más han logrado cosas en la vida son aquellas que han visto sus limitaciones y han sabido aprovecharlas al máximo. No necesitas ser un genio, o tener mucho dinero, o conocer personas clave, o ser hábil, conversador, gracioso o tener buena pinta para cumplir tus metas.
Debes conocer a un ciego en persona y vivir con él un día entero para que entiendas con lágrimas lo precioso que es la vista. Cuánto más dos brazos, dos piernas, una voz y cinco dedos? “No puedo bailar,” dices — pero tienes dos piernas y lo puedes intentar cuantas veces quieras. Hay personas que no pueden andar, o tienen una sola pierna y que te darían una paliza por decir “No puedo bailar” cuando no lo has intentado con el corazón, con furia, hasta que te salen callos. Qué darían los inválidos por siquiera tener una oportunidad de intentarlo.
No digas “No puedo bailar,” porque sí puedes. Ellos no pueden. [4]

Notas
[1] Es sencillo, cada pulsación de tecla para cada jugador se guarda en un buffer. Analizas el buffer y ya.
[2] Mi hermano y yo solíamos alquilar películas en VHS y pegábamos una tira de papel encima de los subtítulos, algo que Oliver encontraba hilarante.
[3] Las mujeres tienen un olfato increíble cada vez que los hombres hacemos estas cosas. Y que eso no te detenga a hacerlas.
[4] Binario me comenta de este post que niega y complementa fabulosamente los límites que podemos romper. Es inspirador. Gracias!

Responses

  1. Me ha sentado bien esta lectura, estaba haciendo hora, mientras copiaba unos juegos via cable usb a una (de tantas que me faltan, mejor diria, a la primera por acabar) pcs, y me di una vuelta por mi lector de rss(bloglines) y zas me levanto los animos, ya estaba aburrido, ofuscado, quejandome de tener qeu isntalar todavia el resto de las pc(en un cyber) y siii siii tienes razon es la “perspectiva de donde se mire”, (yo tmb recuerdo que por muchas limitaciones qeu tuve, he podido sacar ventajas a otros que lo tenian en demasia) –>>(oh habia olvidado ese estado) y hoy me lo has recodardo.

    Seguire mirando el resto del tiempo de mi vida, con otro “lente optico” sacando lo mejor de mi.}

    Saludos=>

  2. :'(

    Jajaja… me siento halagado, jag. Algun dia mostrare este post a mis hijos. De pronto, me has hecho recordar algo que ya me estaba olvidando. Gracias. Como diria Vicente de Paúl, “Lo imposible no existe”.

    Ya me habia olvidado de esos juegos :-D Algunos aun estan en mi blog. Otros solo quedarán en nuestra memoria (ese shooter se llamaba “wars”, ese de pelea era “kick”, wao :)

    Un abrazo, hermano.

  3. “Wars,” ese mismo. Nunca te dije que yo jugaba Wars. Es decir, como he jugado Axelay o Gods. Y nunca pude llegar al boss. :)

  4. Realmente me dejaste sin palabras. Justamente estoy/estaba perdiendo un poco la fe en el mundo, pero parece que en realidad la estaba perdiendo en mi. Voy a marcarlo, me cambio el dia, probablemente mucho mas :)

  5. Pingback: meneame.net
  6. Muy bueno, jaime. Entré a tu blog de casualidad y hoy me encuentro con esta joya hecha relato. Me encantó. Veré si lo puedo imprimir para nunca perderlo. Felicitaciones!!
    PD: Yo también programaba en qbasic (era gwbasic) y tenia cga cuando todos tenian vga. Tambien hice jueguitos tontos, pero no me habia puesto a pensar en eso hace muucho. Ahora quiero..”aprender inglés YA” por decirlo de alguna manera, con todas las cosas que tengo pendiente, ánimo!!

  7. Genial, este texto me ha llegado en un momento en el ke lo necesitaba… gracias.

    Lo pondré en mi blog (respetándo tu autoría) si no es molestia…

  8. Jaime, es uno de tus mejores posts, creo… me hace recordar cuando Oliver y yo competiamos por quien acababa mas rapido en tipear en las clases de computacion… oe el famoso Pie Fighter… jajaja…

    Tienes razon, muchas veces el tener pocos elementos a la mano hace que te esfuerces mas; y tambien lo opuesto: cuando lo tienes todo facil, terminas haciendo menos… es curioso.

  9. Hola Jaime, este post es de lejos, el mejor que has realizado, definitivamente la abstracción de tus pensamientos y tu bien refinada sistematización han dado como resultado esta perla, y si, tienes razón en muchas cosas, de no ser por que Uds paraban llamandome “usuario” no me hubiera presionado a demostrarme a mi mismo que podia comprender lo que ustedes hacian y que podia hacerlo yo mismo, quizas no al mismo nivel que ustedes, pero que podia :D , tambien tienes razon en eso de que hay quien busca 5 pies al gato (sin alusiones personales)cuando solo tiene 4, yo ahora estoy inmerso dentro de un gran reto, y estoy trabajando duro para concretar mis objetivos… y espero poder lograrlos, hay que recordar que no hay empresa que tenga mas limites que los impuestos por la propia voluntad… bueno Jaime, me despido, es dificil conversar contigo ultimamente…

    Atte.

    Un Amigo lejano pero no olvidado. :D

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